Aprende en 20 minutos cómo crear una estrategia de contenidos para redes sociales

Las redes sociales se han convertido no solo en parte indispensable del marketing, sino en una de sus armas más poderosas, pues son el canal preciso donde el público navega, indaga y, en muchas ocasiones, compra. Prueba de esto son los más de 2.700 millones de usuarios activos al mes con los que cuenta Facebook.

WeAreSocial y Hootsuite, afirman que cerca del 36% de las personas en el mundo mayores de 13 años están en Facebook. A esto hay que sumarle un dato relevante y que demuestra la importancia del contenido en las redes sociales, y es que Instagram tiene más de 1.200 millones de usuarios activos, y la población de mayor uso en esta red está entre los 25 y 34 años, es decir, son las personas que más compran o que mayor poder adquisitivo tienen.

Y es ahí donde los tipos de contenido entran a marcan la diferencia y a ayudar a las interacciones en las RR.SS., además que tienen una intención diferente que nutre los objetivos de cada empresa, como lo puede ser obtener datos de contacto, generar tráfico web, posicionamiento o visibilidad. 

En este artículo vas a conocer de forma concreta y fácil:

  • Los tipos de contenido.
  • Cómo ejecutar paso a paso una estrategia de contenido para tus redes sociales, cómo planificar tus publicaciones a través de calendarios y cómo medir tus resultados.

Con la información que te brindaremos podrás mejorar tus interacciones y sacarle provecho a tus productos y/o servicios. ¡Empecemos!

El contenido impulsa cualquier estrategia, como puede ser aumentar las interacciones o lograr mayor cantidad de leads. Para lograrlo debemos cautivar a nuestros seguidores con formatos que realmente llamen su atención. Y los mejores son:

Tipos de contenido para redes sociales

1. Video

Los videos vienen siendo desde hace años el formato de mayor consumo en todas las redes. El ejemplo más grande es TikTok y sus casi 1.000 millones de usuarios activos al mes.

Un video obtiene cerca del 80% del tráfico web, según afirma Cisco. En cuanto a la interacción, es uno de los medios que más la genera, no solo porque a través de este formato la información se procesa hasta 60.000 veces más rápido, sino porque el 53% de los usuarios de las redes sociales los prefieren.

Un estudio de Hubspot lo reafirma, pues sostiene que a diario los usuarios de Facebook consumen 8 mil millones de videos.

2. Podcast

Los podcast se consideran como “la nueva radio”, y este sobrenombre no es gratis. Este formato de contenido es perfecto para fidelizar clientes y llegar a nuevos públicos. 

La manera más fácil de compartir los podcast es a través del enlace y aunque las plataformas donde se alojan no son directamente una red social como tal, sí se pueden monetizar con el tiempo.

Ten presente que la calidad del audio es primordial para el posicionamiento de un podcast. Esto a su vez, debe venir acompañado de temáticas interesantes y afines a tus seguidores, por lo que hacer encuestas previas te ayudará bastante para construir un listado de ideas.

3. Infografías

Las infografías son perfectas para dar a conocer un tema de forma completa pero con pocas palabras y con un diseño atractivo. Este tipo de contenido suele ganar más participación al acumular reacciones y comentarios, es decir, ideal para aumentar la interacción.

Este formato llega a compartirse hasta tres (3) veces más, y es perfecta para usarse en LinkedIn y Twitter.

4. Stories

Se puede decir que Snapchat es la red social padre de este tipo de contenido. De hecho se estima que al día 10 mil millones de videos cortos se ven en esta red, según The Verge. 

Su importancia ha llevado a las redes sociales más importantes (Facebook, Instagram, YouTube, LinkedIn) a contar con este formato de contenido. En los últimos años su creación y consumo ha aumentado cerca de un 800%.

De estas cifras se concluye que las stories no solo son el medio perfecto para generar tráfico web, sino para ganar interacción, pues se pueden utilizar para:

  • Encuestas sobre un producto/servicio.
  • Conocer el nivel de satisfacción de los usuarios.
  • Interactuar directamente con los seguidores y conocer sus intereses.
  • Llevar a cabo colaboraciones con otras marcas o incluso con seguidores. 
  • Compartir contenido creado por los seguidores.

Su uso no se limita a las redes tradicionales, canales como WhatsApp cuentan con este formato de contenido y cerca de 450 millones de usuarios diarios lo consumen.

5. Carruseles

Este formato gráfico es ideal para comunicar datos, tips y consejos sin saturar una sola imagen de texto. 

Puedes repartir toda la información a lo largo del carrusel, y es un formato que funciona muy bien y tiene gran acogida en redes como Instagram. 

El secreto está en la prueba y el error, úsalo y mira cómo es la acogida que tienen tus seguidores con él. No olvides que, el texto que coloques en cada una de las imágenes debe vivir por sí solo, es decir que se debe comprender por el lector sin necesidad de leer el resto. 

6. Lives

Los usuarios prefieren las transmisiones en vivo que el ver un video pregrabado o guardado. Esto se evidencia, sobre todo, en Facebook donde los usuarios están dispuestos a ver hasta cuatro veces más un streaming, según Sprout Social.

Las transmisiones en vivo se convierten en un medio mucho más económico de realizar un webinar, y el medio perfecto para la generación de leads. Eso sí, para obtener resultados hay que ser consistentes y pacientes, pues la audiencia debe acostumbrarse a este tipo de contenido.

Como consejo, usemos las stories para conocer el horario que mejor se acomoda un live a nuestra audiencia y empleemos este mismo medio, para publicitar los streaming que llevemos a cabo. 

Bonus: contenido de tus seguidores

Este tipo de contenido es, quizá, el que mejor hace sentir a los usuarios de una marca. El mencionarlos, repostearlos y seguirlos, hace que las personas sientan una mayor cercanía y por ende, se genere una interacción más real. 

En Instagram es donde mejor funciona, por eso el monitoreo constante para encontrar menciones debe ser parte de las tareas diarias. Eso sí, cabe recordar que siempre debemos dar el crédito, pues esta será la forma en que poco a poco convertiremos a los seguidores en embajadores de marca. 

Un ejemplo de este tipo de contenido es Joe Hawkins Clothing, que en Instagram repostean las fotografías de quienes compran sus prendas y posan con ellas, independientemente si son o no grandes influenciadores.

Bien, ahora sí, vayamos a ver cómo aplicar una estrategia de contenido para nuestra redes. 

Cómo planificar una estrategia de contenido para redes sociales

Todos hemos escuchado que “el contenido es el rey”, que la audiencia “es la reina”, pero sin planificación no hay “monarquía” que valga. 

Publicar en cualquier red sin un objetivo claro de a quién llegar y qué lograr, no servirá de nada más allá que para gastar recursos humanos y monetarios. Y de acá se desprende el primer paso de la planificación.

1. Objetivos e indicadores claros

Conocer hacia dónde nos dirigimos con el uso de las redes sociales como parte de la estrategia de marketing, es vital. Toda acción que desarrollemos debe tener KPIs claros y reales, de esto dependerá el éxito. Ahora, esto no quiere decir que si tenemos presencia en tres redes sociales, todas deben tener el mismo objetivo. Por ejemplo, Facebook se puede utilizar como medio para captar clientes potenciales; Instagram para fidelizar y deleitar clientes actuales y Twitter para responder y enfocar las PQR. 

Cada red cumple con una función, y tener la claridad de esto toma tiempo, mientras educamos a nuestro público y evaluamos el comportamiento de este y de la red como tal. 

Además, podemos hacer uso de los ya conocidos objetivos SMART: 

  • Específico: Qué queremos lograr. Por ejemplo, aumentar los seguidores en Instagram y potenciar el engagement en Facebook.

  • Medible: Lograr aumentar el tráfico al sitio web en un 10%.

  • Alcanzable: Esto se refiere a que debemos saber cómo lo lograremos y con qué contamos para lograrlo. Por ejemplo, tenemos un realizador audiovisual que puede hacer videos con drones para mostrar nuestras instalaciones, o solo podemos hacer piezas estáticas porque no contamos con una persona que nos pueda hacer videos.

  • Ubicado en el tiempo: Debemos definir en qué plazo de tiempo queremos lograr nuestros objetivos. Por ejemplo, en 3 meses el tráfico de mi web debe aumentar en un 10%. Esto nos permite saber, luego del tiempo que definamos, si vamos bien o si debemos replantear la estrategia. 

Contar con objetivos SMART nos permitirá conocer dónde estamos y hacia dónde vamos.

2. Investigación

Una vez definidos nuestros bojetivos debemos pasar a la acción, y esto inicia con la investigación. La cual incluye dos (2) cosas:

  1. Quién es nuestro público objetivo.
  2. Qué contenido buscan o necesitan (palabras clave)

Público objetivo, también conocido como buyer persona, no es más que la representación ficticia de tu cliente o comprador ideal. Y debemos crearlo. Si aún no lo tenemos, hay herramientas gratuitas que nos permitirán construirlo sin problema. Una vez lo tengamos comienza la indagación.

Esta debe incluir entrevistas, encuestas, formularios y todo lo que nos permita conocer los interés de nuestra audiencia. De esta manera podremos saber qué comunicarles e incluso en qué formatos. Ejemplo, los lives generan bastantes interacciones, pero los videos cortos pueden ser los favoritos de los seguidores. 

La búsqueda de palabras clave o keywords es una de las cosas más importantes, sin ello estamos disparando sin atinar. 

Dicho de otra manera, imagínate que tenemos una marca de zapatos deportivos y estamos publicando sobre los colores que están en tendencia, pero resulta que las personas solo quieren saber si esos zapatos les sirven para correr un maratón de 20k. Estamos haciendo contenido que la gente no está buscando. Y así será difícil lograr nuestros objetivos.  

La investigación de palabras clave no solo sirve para generar contenido grueso en nuestra página web (mismo que nos servirá para hacer publicaciones en nuestras redes sociales), sino para comunicarnos en el mismo lenguaje que le interesa a nuestros seguidores y solucionar las preguntas que tengan.  

Algunas herramientas como Ubersuggest y Semrush nos facilitarán la tarea de encontrar palabras clave e incluso, ideas de contenido.

Cuando buscas palabras clave debes tener en cuenta dos (2) cosas importantes: El volumen y la dificultad. 

El volumen nos indica la cantidad de personas que buscan aproximadamente al mes cierta palabra clave.Mientras la dificultad nos indica qué tan difícil será posicionarse con cierta palabra clave, entre más alta sea la dificultad, más difícil será aparecer en los resultados de búsqueda.

3. Creación de contenido grueso

Muchas veces al crear contenido para las redes sociales pasamos directamente a crear una parrilla con copys para luego hacer la pieza y publicar.
 
Esto no está del todo mal, pero también existe una estrategia más óptima para hacer los contenidos para nuestras redes, y esto es, crear un contenido grueso/artículo de blog para nuestra página web.

Este artículo para el blog nos va permitir luego sacar fragmentos para usar como piezas en nuestra redes sociales, incluso hacer infografías, podcast, guiones para un video, encuestas y todo lo que se te ocurra. 

Si resulta que no tienes una página web, te aconsejo que no la dejes a un lado y busques la forma de obtener una. Porque puede que las ventas bajas que tengas se deba a ello, créeme, te lo digo por experiencia. 

Contar con una página web es primordial. El tener dónde aterrizar a nuestros seguidores para ampliar la información que le planteamos en los post de redes aumentará la confianza en nuestro nicho, nos dará más posibilidades de obtener leads calificados e iremos un paso adelante de la competencia.

Esto también nos ayudará a estar más visibles en los buscadores como Google, lo que se traduce en visitas calificadas y mayor difusión del contenido.

4. Contenido para las redes Sociales

Con el contenido que creamos viene la construcción de todo aquello que va a aparecer en nuestras redes sociales. 

Hay que tener en cuenta que según Hubspot, en Instagram hay 1.058 publicaciones por segundo, y en Twitter un promedio de 9.389 tweets por segundo, es decir, cada pieza que se haga tiene cerca de tres (3) segundos para captar la atención del público.

Por eso cada post que hagamos debe sobresalir, y para esto se hay que tener en cuenta:

  • Captar la atención:

Esto lo hacemos con un título y/o copy de imagen que impacte. 

Ejemplo, imagina que te topas con un título que dice: Aprende cómo escribir mejor.

¿Cuál escogerías? Si eliges el segundo estás un paso más cerca de destacar entre la multitud. ¡Bien hecho!

  • Activar un interés:

Cada post debe mostrar soluciones, es decir qué aporta nuestro producto/servicio.

Ejemplo, imagina que te encuentras una cuenta de pasteles artesanales, con un post en donde se ve la torta temática de Spider Man en la fiesta de un niño de 5 años.

¿Cuál te genera más interés? En la primera opción te están vendiendo más que un producto una experiencia, y ya te imaginas hasta cómo puedes decorar la fiesta de tu hijo con ese pastel de Spider Man. Mientras la otra cuenta te están solo mostrando el producto. En ambos casos ninguna está mal, solo que una activa más el interés que otra. 

  • Despertar deseo:

Debemos ser la primera opción de nuestros seguidores. Para esto debemos enfocarnos en dar consejos, tips y/o guías.

Ejemplo: MD Latam es una academia de aprendizaje, su foco va en vender sus cursos.

Su contenido no habla sobre que los compremos, sino que nos incentiva a aprender a través de contenido que nos reta a estar al tanto de tendencias digitales, consejos que nos ayudan en labores diarias y ejemplos, que evidencian la buena puesta en uso de lo aprendido con ellos.  

  • CTA o botón de llamada a la acción.

Invitemos a nuestros seguidores de manera sutil a realizar una acción. Esto lo podemos hacer en el contenido grueso o en los post de redes. 

Ejemplo, estás escribiendo un artículo que dice: 

“Escuchar música en inglés, te ayuda a aprender cómo pronunciar de manera correcta”.

¿Notaste dónde puedes colocar el CTA? Si dices “aprender cómo pronunciar”, estás en lo cierto. Esta frase la podemos hipervincular a un curso que vendamos o a otro contenido.

Para el caso de las redes sociales sé más directo. Ejemplo, en un post de Instagram en formato carrusel, la última imagen puede llevar un copy que diga: “¡No olvides compartir este post y guardarlo para más adelante!”. Estás incluyendo dos CTA, que invitan a los usuarios a realizar una acción y por ende te generan más interacción.

5. Organización de Contenido

  • Calendario de publicaciones

La improvisación es el peor enemigo de las ideas de contenido para redes sociales. Ya sabemos que contar con objetivos claros es indispensable, ahora viene el cómo cumplirlos.

Un calendario no es más que la organización e inventario de los copys, para saber qué copys van en qué redes, a qué hora se publican, cuál es el formato, quién es el encargado, estado si se publicó o no, entre otras cosas. 

La ejecución y distribución es vital. El contar con un calendario claro y específico es la manera de llegar a la meta. Esto no quiere decir que la planificación que se hace es estática e inamovible, pues pueden surgir imprevistos, eventos o acciones comerciales que nos lleven a realizar modificaciones. 

Un calendario editorial es un gran aliado para contar con una hoja de ruta que nos dé la pauta para ajustar o continuar por el mismo camino. En internet encontrarás calendarios descargables y gratuitos que te van a permitir llevar a cabo la planificación y ejecución.

  • Definición de horarios

¿Cuál es la mejor hora para publicar? Esta es una pregunta que todos los encargados del contenido de redes sociales se hacen, pues sin importar el tipo de negocio, el aumento en las interacciones es algo que todos quieren. 

Realmente no hay una respuesta única y certera. En lo digital todo está sujeto a la medición

Pero sí hay una serie de tips que funcionan, y que RP Latam (la comunidad publicitaria más grande de Iberoamérica) sugiere desde su experiencia. Estos son:

  1. Escoger un horario clave según el público objetivo. 
  2. Revisar los insights o estadísticas (esto permitirá escoger el horario).
  3. Elegir un horario libre (esparcimiento) donde el público objetivo interactúe. 
  4. Definir la estrategia, publicar en horas cerradas no es buena idea, debe hacerse unos minutos antes o después. Por ejemplo 10:23 a.m.
  5. Monitoreo, ajuste y ejecución. Esto debe convertirse en un proceso cíclico. 

Es importante que se monitoree las horas de mejores resultados (likes, compras, comentarios, visitas a la página). Recuerda, todos los públicos, marcas, productos o servicios son diferentes, por eso saber el horario correcto se basa en el seguimiento a las publicaciones. Así que, documenta tus resultados.

6. Distribución del contenido

Ya tenemos organizado el contenido para nuestras redes sociales, las piezas creadas (en este paso la creación de publicaciones en redes sociales viene supeditado a los recursos humanos y monetarios. Si no cuentas con un diseñador, Canva será tu mejor amigo). 

Acá es el espacio propicio para decir que, uno de los secretos del éxito del contenido y del impulso de las redes sociales radica en contar con un equipo que sepa qué hacer. Un administrador no es community manager, y un community no es un diseñador. 

Por eso en el punto que menos recursos económicos se deben ahorrar, es en contratar la persona idónea para hacerse cargo de las redes. A fin de cuentas, estas son la manera en que nos comunicamos con nuestro público, y el community la voz del negocio. 

Con esto claro, viene la constancia y la frecuencia de las publicaciones.

  • Constancia: Esto no significa otra cosa que el publicar con regularidad, mantener la cuenta activa y no perder relevancia. Esto se traduce en un aumento de confianza por parte de nuestros seguidores.
  • Frecuencia: Se trata de conocer cómo interactúa nuestro público y entender la naturaleza de la red en la que posteamos. No es lo mismo Facebook que LinkedIn.  Debemos conocer qué aumenta o limita el alcance y comprender la forma en que mejor responde a nuestros post aquellos que nos siguen. 

En este punto también entra la programación de publicaciones. Algunas herramientas que facilitan esta labor son: Creator Studio (solo para Facebook e Instagram), Hootsuite (diferentes redes sociales) y TweetDeck (solo Twitter).

7. Mediación Constante

Sabemos que los tipos de contenidos para Instagram no son iguales que en Twitter, y esto se da porque las redes son dinámicas, cambian a diario y lo que hoy es viral y relevante, mañana no. 

Es por esto que monitorear y medir constantemente, permite contar con la información para ajustar acciones, pues en digital siempre hay una oportunidad de mejora. 

Recuerda que los objetivos SMART debimos colocar el plazo para medir nuestra estrategia, si decidimos que los haremos cada mes, pues al finalizar cada mes debemos revisar nuestro indicadores o KPIs para validar si vamos bien o si debemos ajustar porque no hemos logrado lo planteado, que pudo haber sido aumentar en un 10% las visitas a nuestra página web, o el aumento del 10% en nuestras ventas. 

Si no tenemos claro qué medir, algunas ideas pueden ser:

  • Seguidores por mes.
  • Menciones por parte de otras empresas y personas.
  • Engagement (compartidos, comentarios y likes).
  • Alcance de la publicación.
  • Impresiones.
  • Tráfico web.

El hacer de esto nos dará la data que necesitamos en la relación audiencia-contenido, y por ende conocer qué debemos ajustar para mejorar interacciones, visibilidad y resultados.
El trabajo de crear contenido en redes para aumentar y/o mejorar las interacciones toma tiempo, más cuando se hace de manera orgánica, así que el afán de llegar a un éxito inmediato es contraproducente.

Ahora bien, si en determinado caso se quiere acelerar el proceso o alcanzar una meta planteada a corto plazo, la forma correcta de hacerlo es a través de contenido pago o pauta publicitaria. 

Pero estas acciones requieren igualmente de proceso, planificación, y por supuesto inversión, y se puede decir que, en muchos casos coincide con el trabajo orgánico.

Recapitulemos:

Primero debemos definir nuestros objetivos, luego investigar, posteriormente crear un artículo para nuestra página web, luego sacar fragmentos de ese artículo para crear el contenido de nuestras redes sociales, teniendo en cuenta la organización y planificación a través de una parrilla o calendario de contenidos, finalmente medir y optimizar, y se repite el ciclo. 

Como consejo final, no siempre se trata de ser viral en cada pieza de contenido, a veces solo basta con identificar lo que a otros le funciona, lo que está en tendencia, para aplicarlo a la identidad de nuestro negocio. 

¡Pero siempre y cuando busquemos la innovación en lo que hacemos!

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