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Autor: Diego Hernández  – julio 17, 2026

On-premise vs. cloud: ¿migrar o mantener la infraestructura actual?

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En la actualidad,los servidores y data centersson la base que hace posible el funcionamiento de todos los productos digitales que se utilizan en el día a día, y no es un dato menor, ya que, según un estudio de We Are Social, estima que cerca de 6.000 millones de personas son usuarios de internet. Desde el uso de aplicaciones y plataformas hasta sistemas digitales complejos, todo depende de data centers y servidores. 

Esta infraestructura tecnológica es una parte fundamental no solo para usuarios de internet, sino de toda la sociedad, y para comprender su relevancia debemos conocer primero qué es un servidor y data center, porque su importancia no solo está en procesar información, sino en garantizar seguridad, disponibilidad y continuidad en sus servicios.

Data centers y servidores: ¿qué son y por qué son importantes?

Un data center es una instalación física, diseñada exclusivamente para administrar el hardware y software que permite almacenar, procesar y distribuir datos generados por los usuarios en páginas web, aplicaciones o plataformas.

Empresas como Google, Amazon y Microsoft dependen de estos para operar sus servicios a gran escala; es por eso que no es de extrañar que cerca del 33 % de data centers en el mundo estén en Estados Unidos, según cifras de Spain DC. 

Y cuando hablamos de ese hardware informático que albergan los data centers, nos referimos mayormente a servidores, los cuales son los encargados de gestionar, procesar  o almacenar los datos y solicitudes que hacen los usuarios a través de dichas plataformas o aplicaciones, dándoles una respuesta óptima de acuerdo a la petición. 

Tipos de servidores

Existen varios tipos de servidores, los cuales se clasifican según su funcionalidad; dentro de los más comunes se encuentran los siguientes:

  • Servidor web: muestra páginas web a los usuarios.
  • Servidor de bases de datos: almacena y gestiona datos.
  • Servidor de correo: envía y recibe correos electrónicos.
  • Servidor de archivos: guarda y comparte archivos en red.
  • Servidor DNS: traduce dominios a direcciones IP.

Sin embargo, estos servidores no se alojan exclusivamente en data centers como se mencionó anteriormente, ya que también se pueden tener servidores locales tanto en una empresa como en una vivienda. A partir de esto salen dos modelos principales:

  • On-premise: la infraestructura se gestiona localmente.
  • Cloud computing: los recursos se alojan en data centers y se accede a ellos a distancia por medio de internet

On-premise vs. cloud: ¿qué es cada modelo y cómo funcionan?

Aunque ambos modelos están diseñados con el mismo objetivo de dar respuesta a las solicitudes de los usuarios, funcionan de maneras  diferentes y ofrecen distintos beneficios y costos, lo que hace que para las empresas la decisión de implementar uno u otro no sea tan sencilla.

¿Qué es on-premise?

Es un modelo donde los servidores se encuentran físicamente en la empresa. Aunque estos se componen principalmente de hardware, la empresa es encargada de administrar el software, las redes y la seguridad de los mismos, lo que implica la responsabilidad de garantizar el mantenimiento, las actualizaciones y la continuidad en sus servicios. 

Una forma de entenderlo es mediante los sistemas ERP que utilizan las empresas para gestionar sus finanzas, inventario o recursos humanos. Dicho sistema es posible instalarlo en los servidores locales de la empresa, usualmente en la infraestructura TI,  y queda bajo control directo de la compañía.

Aunque se pensaría que en la mayoría de los casos se hace de esta manera , se estima que entre el 20 % y el 30 % de las implementaciones de ERP aún se realizan bajo modelos on-premise, según el ERP Report de Panorama Consulting Group , lo que indica que la mayoría de las empresas optan por el modelo alternativo cloud o también llamado nube. 

Usualmente, un solo servidor on-premise tiene la capacidad de ejecutar múltiples tareas de forma simultánea, permitiendo que un único servidor actúe como gestor de archivos, controlador de dominio y servidor de aplicaciones al mismo tiempo, optimizando así los recursos del software on-premise instalado.

Infraestructura TI

La infraestructura TI es el conjunto de recursos tecnológicos de una compañía, tales como servidores, redes, sistemas de almacenamiento y sistemas de seguridad, que permiten el funcionamiento de las aplicaciones y los servicios digitales de una organización.

No todas las empresas requieren la misma infraestructura de TI, ya que depende del tipo de negocio. Algunas solo necesitan sistemas como un ERP y una página corporativa, por lo que el modelo on-premise puede no ser la opción más adecuada. Las que ofrecen servicios digitales más complejos, por el contrario, suelen requerir una infraestructura más robusta.

El diseño de la infraestructura TI depende de factores tales como:

  • Cantidad de usuarios.
  • Número de datos.
  • Necesidad de disponibilidad.
  • Nivel de seguridad requerido.

Es por estos factores que no todas las empresas optan por implementar on-premise, ya que podría implicar costos innecesarios. A pesar de esto, este modelo tiene ventajas claras donde sí vale la pena implementarlo en la infraestructura TI.

Ventajas de on-premise

Tener servidores físicos en la empresa tiene ventajas claras, especialmente para industrias con normativas estrictas de control de datos, como lo son las del sector financiero, defensa o farmacéutico, ya que al tener el control total de la infraestructura permite una gran personalización, lo cual es clave para el cumplimiento regulatorio que se requiere en estos sectores.

Otras ventajas del modelo on-premise son:

  • Más control sobre las medidas de seguridad.
  • Integración más directa con los sistemas internos.
  • Menor dependencia de la conexión a internet.
  • Más control sobre el rendimiento y la disponibilidad.
  • Costos más predecibles a largo plazo.

¿Qué es el cloud computing?

Como se mencionó anteriormente, el cloud computing consiste básicamente en alquilar servidores, almacenamiento y redes ubicados en data centers, en vez de tenerlos de manera física en la compañía.

En este modelo, el proveedor cloud se encarga de gestionar los datos propios de la empresa o datos de clientes de los aplicativos; por eso mismo debe garantizar la seguridad y continuidad en los servicios. 

Dejar los datos de la empresa y los clientes en manos de terceros puede parecer contradictorio, pero cabe resaltar que son proveedores completamente especializados en este tema, garantizando seguridad y continuidad en los servicios, y la cifra de que cerca del 62% de los datos empresariales se almacenan en la nube, publicada por Forrester Research, nos confirma que las empresas también confían en este modelo. 

Ventajas de cloud computing

Los usuarios de internet se conectan mayoritariamente con servidores cloud, ya que las grandes compañías digitales utilizan este modelo, y esto lo vemos en actividades del día a día, como cuando se revisa el correo, miras las redes sociales o cuando consumes contenido.
El uso de cloud en la mayoría de servicios digitales se debe a una de las principales ventajas, la cual es su disponibilidad y garantía en la continuidad de sus servicios, ya que cloud no solo se aloja en un servidor, sino en una red de data centers, que permite que, a pesar de que un servidor o un data center se vea afectado, se pueda acceder a otro que se encuentre disponible.

Otras ventajas del modelo cloud son:

  • Escalabilidad bajo demanda.
  • Alta velocidad de red y baja latencia para usuarios remotos.
  • Acceso desde cualquier lugar sin configuraciones complejas.
  • Pago por uso sin inversión inicial en infraestructura.
  • Mantenimiento y actualizaciones a cargo del proveedor cloud.
  • Implementación rápida de aplicaciones y servicios.

Tipos de cloud computing

Existen tres diferentes formas de aplicar este modelo, pero todas siguen la misma premisa de virtualización y automatización de recursos, variando también en el nivel de gestión y control en cada caso.

Cloud público:

La infraestructura la proporciona un proveedor externo y la comparten varias organizaciones. Permite escalar fácilmente los recursos y se factura por uso.

Un ejemplo de compañía que ofrece este servicio es Amazon Web Services, que tiene una cuota de mercado del 30 % según cifras de Synergy Research Group.

Cloud privado:

La infraestructura es exclusiva de una sola empresa, lo que ofrece un mayor control y personalización. Puede alojarse en las propias instalaciones o en un entorno dedicado.

Aunque este modelo es muy parecido al on-premise, este último se diferencia porque depende en gran parte de la infraestructura física de la empresa, mientras que el cloud privado funciona con virtualización y gestión automatizada de recursos.

Cloud híbrido:

Este modelo combina los dos tipos de cloud mencionados anteriormente, permitiendo distribuir los sistemas según necesidades de seguridad, rendimiento o regulación requerida.

Aunque están directamente conectadas, cada modelo tiene roles específicos en su operación; usualmente, el cloud privado gestiona los datos más sensibles, mientras que el cloud público gestiona el alto tráfico.

Modelo híbrido: la combinación de cloud y on-premise

Un modelo híbrido similar, pero mucho más sofisticado, es la unión entre cloud y on-premise, la cual nos brinda lo mejor de cada modelo, y la industria conoce el poder de esta combinación, ya que, según cifras del Flexera State of the Cloud Report se estima que alrededor del 70 % de las organizaciones ya operan con estrategias híbridas y es una cifra que se espera que siga creciendo en los próximos años.

En la actualidad existen muchos modelos de negocio con diferentes necesidades y regulaciones, las cuales requieren una infraestructura versátil; en este contexto, el modelo híbrido se adapta perfectamente.

Ventajas del modelo híbrido

La principal ventaja del modelo híbrido es su flexibilidad, ya que permite a las organizaciones distribuir sus cargas, lo que se traduce en una gestión más eficiente de recursos a la hora de adaptarse a la demanda, optimizando así los costos operativos. 

Otras de las ventajas de este modelo son:

  • Mayor control: datos sensibles, los cuales se almacenan en infraestructura on-premise.
  • Escalabilidad: ampliación de recursos por medio de cloud ante un aumento de la demanda.
  • Optimización de costos: inversión local, controlada a largo plazo y pago por uso a proveedores.
  • Continuidad: mayor disponibilidad y recuperación ante fallos.

Ejemplo del modelo híbrido

Para entender de una manera más sencilla el funcionamiento y ventajas de este modelo, se hará por medio del siguiente ejemplo:

Un banco maneja el modelo híbrido utilizando los servidores cloud para atender el front del negocio, como lo son la página web o la aplicación móvil, lo que le permite gestionar a múltiples usuarios de forma simultánea y escalar según la demanda. 

Este mismo banco también tiene funciones críticas, como lo son el procesamiento de transacciones y el almacenamiento de datos sensibles, los cuales se procesan mediante on-premise para tener mayor control y seguridad, cumpliendo así también las regulaciones exigidas.

Y es de esta manera que el banco logra sacar provecho del control que ofrece on-premise y de la virtualización y la automatización de recursos que ofrece cloud.

Cómo elegir entre on-premise y cloud en una empresa

Aunque las tendencias muestran una migración constante hacia cloud, como lo validan datos de Gartner que comparan la inversión TI en cloud, donde en el 2021 era del 17 % y la estimacion que en 2026 será del 45 %, esto no significa que el modelo on-premise desaparezca a largo plazo.

Porque, como lo vimos anteriormente, hay casos donde on-premise sigue siendo primordial debido a que este modelo es el que garantiza mayor control de datos y regulaciones.

¿Cuándo usar on-premise?

Muchas empresas que utilizan exclusivamente este modelo es porque pertenecen a sectores como el financiero, de salud y gubernamental o que simplemente manejan datos sensibles; otras simplemente se mantienen en el modelo porque ya hicieron la inversión inicial en la compra de servidores on-premise y no es factible económicamente hacer un cambio drástico y abandonar su infraestructura.  

Una alternativa muy similar es el cloud privado, manteniendo el control de datos y delegando ciertas funciones al proveedor, reduciendo así los costos sin sacrificar seguridad. 

Si una empresa funciona on-premise y requiere una ampliación en los servicios ofrecidos que requieran más servidores, lo recomendable será adoptar el modelo cloud, sin abandonar el modelo on-premise, lo que lo convertiría en un modelo híbrido.

En este esquema, los datos que requieran un mayor control y estabilidad se manejan en servidores on-premise y los datos que no requieran ese nivel de rigurosidad se manejan mediante cloud, aprovechando su flexibilidad.

¿Cuándo usar cloud computing?

La gran mayoría de empresas usan de alguna forma cloud, ya que utilizan servicios de terceros donde sus datos se ven obligados a ser almacenados de forma externa; por eso se estima que más del 90 % de las empresas utilizan servicios cloud en algún nivel de su operación, según cifras del Flexera State of the Cloud Report

A pesar de que hoy en día es posible tener el funcionamiento de una empresa 100% bajo servidores cloud, gracias a sus altos niveles de seguridad, eficiencia y garantía de continuidad en los servicios, para las grandes empresas no es viable debido a las regulaciones y políticas internas de tratamientos de datos.

Para medianas empresas es recomendable, dependiendo del tipo de datos que se manejen y de sus planes de expansión a futuro; sin embargo, en algunos casos es mejor implementar en cierto grado el modelo on-premise, ya que al ser una red local ofrece mayor velocidad y disponibilidad de datos, lo cual es muy útil cuando se tienen muchos empleados.

En pequeñas empresas, por optimización de costos y escalabilidad, lo más recomendado es operar en su totalidad bajo el modelo cloud, ya que evita esa gran inversión inicial que requiere on-premise y permite adaptabilidad al ritmo de crecimiento del negocio. 

Modelo híbrido: el futuro de la infraestructura empresarial

Como ya vimos, no existe una única respuesta o recomendación de pasarse de un modelo a otro; aunque exista una gran migración hacia cloud, no se trata de un cambio, sino de encontrar una manera de delegar parte del trabajo a servicios externos, mientras las empresas siguen controlando los procesos y datos más importantes.

Lo cierto es que las empresas también se han dado cuenta de que este modelo híbrido es el óptimo, ya que Gartner predice que el 90 % de las organizaciones adoptarán un enfoque de nube híbrida para 2027 combinando el cloud público con los entornos privados.

Entonces no podemos hablar simplemente de on-premise vs. cloud, e incluso el cloud privado, ya que estos modelos solo hacen parte de un ecosistema tecnológico que permanece en constante evolución, donde cada uno responde a necesidades distintas de seguridad, control, escalabilidad y costos, a la cual la infraestructura debe responder sin quedar limitada a un solo enfoque.